Desarrollar la vida, sostener la vida
Nuestra comarca, y Villarluengo, alejadas del crecimiento económico prolongado del que el país ha disfrutado en el último medio siglo, se ha visto en lo esencial marginado del mismo, como muchas otras zonas montañosas de España. Esa evolución ha producido una despoblación intensa que a su vez, ha derivado en un ciclo negativo de difícil recuperación. Creemos que este es el problema esencial: mantener la población y mejorar las condiciones de vida en el Maestrazgo y en Villarluengo. Porque, no lo olvidemos, sin población no hay cultura.
Desde nuestra humilde atalaya, nos permitimos apuntar algunas consideraciones centradas en los diversos grupos de edad que podrían ayudar a sostener y desarrollar la vida humana en un territorio difícil, como el nuestro.
Debiera ser una prioridad lograr que los jóvenes reciban un servicio de educación de primera calidad, que sean en todo equiparables alos que se dispone en las zonas más pobladas. Esto ayudaría a compensar otras limitaciones derivadas del relativo aislamiento y sería una fuente de incentivos para nuevos pobladores, familias con hijos que ayudarían al mantenimiento de la escuela en el municipio.
Para las personas en edad activa, el primer objetivo debiera ser mantener la actividad existente: agrícola, ganadera, turística, servicios en general, industrial, etc. Cualquier acción que ponga en cuestión o amenace ese propósito sólo puede contribuir al deterioro adicional de la situación económica y demográfica. Una prioridad adicional es alentar la creación de las bases materiales para desarrollar las actividades anteriores y crear otras nuevas que, en la medida de lo posible, contribuyan a la prosperidad y a la recuperación demográfica.
Otra fuente, no menos importante, se centra en las persona mayores. El objetivo debiera ser proporcinar todos los servicios de apoyo que mejoren sus condiciones de vida, de manera que al menos se equipare el nivel de atención que reciben al de las zonas urbanas y más desarrolladas. Sabemos el peso que tiene la población de jubilados. Creemos que quienes tanto han rendido a su país y a esta tierra, en recompensa deben ser atendidos adecuadamente.
En año electoral, permítasenos hacer algunas afirmaciones no partidistas respecto a los Ayuntamientos y su papel. Son cruciales para proveer los servicios y crear las condiciones de desarrollo que hemos mencionado. Para ello es necesario que mantengan su autonomía y capacidad de decisión. La relativa escasa población y la limitada actividad económica no es justificación para restringir su capacidad de decisión y disminuir su poder de contrapeso a la acción autonómica o estatal. Reforzar las instituciones más cercanas a la población nos parece no sólo democrático, sino fundamental para asegurar el éxito de las decisiones locales.