Editorial 2005 (2)
Una nueva etapa
La Revista "La Murada" inicia una nueva etapa. Resurge como continuidad y con aspiraciones de superación de proyecto colectivo que dio lugar, en agosto de 2007, al nacimiento de la hoy disuelta "Asociación Cultural Amigos de Villarluengo". Tras más de una década de vida, con sus aciertos y errores, entendemos que se ha dado fin a una etapa y como tal nos abstenemos de emitir un juicio crítico sobre su andadura, sobre todo al considerar que como parte activa en su desarrollo no nos corresponde; otra cosa es el pequeño balance de actividades que se hace en el primer editorial.
Hablamos de continuidad no sólo porque la edición de la revista, que surgió de la mencionada asociación con el nombre de "LA MURADA", es la principal actividad a desarrollar que nos proponemos, sino porque en definita responde a la misma finalidad con la que se inición la revista en agosto de 1995. En su acta de constitución figura como propósito: "...dar a conocer a propios y foráneos, lo acontecido en estas tierras, extrayendo de sus raices más profundas todas las potencialidades culturales y enriquecedoras que contiene. En consecuencia sus objetivos son:
a) Promover el conocimiento de la historia y la realidad social de Villarluengo y su periferia.
b) Potenciar la valoración y difusión de este bello lugar en todos sus aspectos (turístico, ecológico, social...)
c) Canalizar y recoger las inquietudes culturales y literarias de sus colaboradores para darlas a conocer."
Es decir, tenemos la voluntad de construir un punto de encuentro para aquellas personas interesadas con este propósito y objetivos, y de realizar una reflexión en común y una actividad consecuente conella en torno a la divulgación y preservación del espacio geográfico que nos ocupa en todos sus aspectos.
Pretendíamos también que fuera "un vehículo de expresión abierto a todo y a todos, por considerar que en la pluralidad y el contraste libre de pareceres reside lo que realmente nos enriquece". Todo lo anterior dentro de un marco plural y no partidista, aunque sí comprometidos con la realidad en la que vivimos y que en definitiva queremos contribuir a transformar, en un sentido progresista a la vez que respetuoso con el medio. Por tanto, nos sumamos a la Declaración de Principios de la Cumbre de la Sociedad de la Información para hacer efectiva la"...sociedad de la información centrada en las personas y al servicio de la humanidad, proporcionando un entorno en el que todos los sectores de la población puedan difundir y utilizar la información y los conocimientos necesarios para su desarrollo económico, social, cultural y político..."
Pero también decimos que la revista "La Murada" pretende ser una nueva etapa, porque la propia actividad desarrollada, ha dejado estrecho el espacio en el que nos hemos movido. De lo que se trata ahora es de crear, en torno a la revista, una base asociativa más amplia, más activa, capaz de convertirse en un foro de debates, de iniciativas prácticas y de confluencia para quienes se tomen en serio la necesidad de recuperar y de revisar, de renovar y de recrear, el proyecto en torno a todo lo que supone "La Murada". Para ello el colectivo editorial de la revista proponemos para esta nueva andadura estos cuatro puntos como la base estable en los que apoyar firmemente su actividad:
a) Dar continuidad a la edición de la revista La Murada, mejorar en lo posible su contenido y su forma, y sobre todo, hacer de sus páginas un medio de expresión aún más abierto y plural, dando cabida a todas las iniciativas.
b) Promover debates, conferencias, charlas, etc., en torno alos temas de interés común, ya sean de carácter teórico o sobre acontecimientos de actualidad, tanto entre las persona afines a "La Murada" como con su carácter público. Gestionando la presencia en estos actos de hombres y mujeres que por sus conocimientos e investigaciones o por su protagonismo en los hechos a debate, puedan realizar aportaciones de interés relevantes.
c) Poner a disposición de los miembros del colectivo "La Murada" y del público en general la máxima documentación que podamos obtener sobre los temas citados en el apartado anterior, así como generar materiales propios, a publicar en la revista y/o dossier específicos.
d) Colaborar con todas aquellas asociaciones y revistas que se basen en preocupaciones similares, de cara al intercambio de experiencias y documentación, así como a la organización de actividades conjuntas.
Así pues, pensamos que esta nueva andadura debe partir de unos objetivos claros y asequibles para todos, sin lo cual tratar de llevar adelante la edición de la revista sería, cuando menos, un acto voluntarista un tanto ilusorio, que duraría lo que el colectivo editorial estuviera dispuesto a sacrificar, y entendemos que ese no es el camino. Por tanto, eso si, con renovada ilusión y desde estas páginas de este número 1 u 11, según se mire y que calificamos de transición, hacemos un llamamiento a todos/as los que de alguna manera han seguido con interés nuestra trayectoria, en la confianza de que nos seguírán apoyanbdo, bien con su ánimo y participación en la elaboración de contenidos, fundamental; bien con su apoyo económico en el caso de que lo solicitáramos en forma de suscripción, única manera de asegurar su financiación para que podamos seguir de modo independiente con su edición, aunque de momento, nuestra intención es implicar en ello a las instituciones de esta comarca del maestrazgo turolense, empezando por nuestro querido Ayuntamiento. De cualquier forma, el primer paso está dado y a continuación ya conocéis el verso del poeta, y sea cual sea el resultado, les anticipamos a todos/as las gracias, ya que no dudamos en obtener una respuesta positiva.