Lunes, Septiembre 06, 2010
   
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Cantidad o calidad

Edición 2002El año pasado en estas mismas páginas abordamos una cuestión que por ser la primera vez creímos adecuado imprimir en la editorial de esta revista como fue el cambio de lugar de celebración de las fiestas al recinto de la escuela. Al hilo de ese mismo tema retomamos el camino par intentar el mismo propósito de conseguir disfrutar de unas fiestas que cada vez sean mejores y de las cuales podamos estar todos satisfechos. Indudablemente todo esto se consigue gracias al esfuerzo de todos; instituciones, asociación, comisión y particulares tanto de Villarluengo como de fuera de él, y que año tras año aportan dentro de sus posibilidades toda la infraestructura, medios, recursos e ilusión para poner cada vez el listón un poco más alto. Y es evidente que esto sé esta consiguiendo.

Desde esta editorial, este año, queremos desarrollar una cuestión que da título a estas líneas y que pretendemos que posibilite el debate y la diversidad de opiniones de los que de una u otra forma nos vemos ligados con las fiestas de nuestro pueblo. ¿Son necesarios tantos días de celebración?

Las Fiestas Patronales de Villarluengo como jornadas estrictamente festivas solo son tres; los días 23, 24 y 25 de Agosto. Dependiendo de su ubicación en el calendario ha habido años en que han sido prolongadas con el fin de semana anterior o inmediato posterior a estas tres fiestas, con lo cual las celebraciones se alargan hasta cinco días o incluso más. Esto, que en un principio es positivo, conlleva el problema de tener que llenar todas las jornadas con un programa de festejos y actuaciones para cada día, mañana, tarde y noche. La cuestión no está tanto en recortar los días de fiestas sino en optimizar los recursos económicos de que disponemos y en la distribución del tiempo de los festejos. Simultanear las actuaciones de las orquestas con el espectáculo de la vaquilla para que coincidan más o menos a la misma hora permite adelantar el comienzo de la orquesta, que ha habido años en que se ha retrasado demasiado. Esto, que antes no era posible por ambos actos se desarrollaban en la plaza supone una más adecuada distribución horaria para que cada cual acuda al acto que más le interese, de la otra forma hay personas, sobre todo la gente mayor, que ya no asisten a la orquesta por la hora en que ésta empieza a tocar. Por otra parte y sin abandonar el tema de las orquestas deberíamos preguntarnos la posibilidad de contratar a una que aporte un mínimo de calidad. Aún reconociendo que la contratación de este tipo de espectáculos funciona por paquetes, es decir, por un precio estipulado de antemano te ofrecen un grupo de orquestas en que siempre hay una que es la mejor y las otras son de simple relleno. ¿No cabría la posibilidad de contratar menos, dos a lo sumo, pero que fueran realmente de cierto nivel y que la gente pueda disfrutar totalmente?. La opinión de muchas personas en este sentido es que prefieren una o dos buenas orquestas, a tres de regulares y una más o menos buena. ¿Debemos primar la cantidad, o la calidad de las fiestas?. Reduciendo uno o dos días la duración logramos sacar más rendimiento alos medios de que disponemos y simultaneando los diferentes actos, para que algunos coincidan a la misma hora, podemos ofrecerlos todos sin que ninguno quede fuera por falta de tiempo. Esto conlleva quizá un horario más estricto y apretado y que haya gente a la que le interese asistir a dos actos que se hayan programado al mismo tiempo, pero por otro lado, se pueden obtener unas fiestas de mayor calidad que aunque ocupen menos días, nos permiten disponer de los mismo recursos económicos dque se pueden emplear en actuaciones y espectáculos diferentes, de más categoría o incluso más variados. Para los más jóvenes acortar las fiestas puede suponer una medida que de entrada no los convenza demasiado, pues son los que seguramente siguen con más fervor toda la programación de fiestas, en especial las orquestas y la disco móvil, pero hemos querido ahondar en esta cuestión por creer que en muchas ocasiones ha sido motivo de charla entre todos nosotros.

En el momento en que esta revista llegue a tus manos, estaremos a pcos días de inaugurar las Fiestas Patronales de Villarluengo 2002, buen momento para, una vez terminadas, hacerse éstas y otras preguntas que se han intentado abordar como crítica constructiva y de manera positiva en ésta editorial, desde el respeto a la opinión que pueda tener cada uno y en la confianza de que por otro año dejaremos el listón un poco más alto. Para finalizar, de las personas que formamos parte de esta revista nuestro más sincero deseo de que paseís unas buenas fiestas y hasta el próximo año.

Aviso

Importante: La revista "La Murada" no comparte necesariamente las opiniones expresadas por los autores de los artículos firmados o de las personas entrevistadas en las ediciones de nuestra revista.

 

 

 


 

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