Pasos adelante
La suerte de Villarluengo y Montoro nos interesa y afecta a todos, seamos residentes fijos, seamos hijos de esta tierra circunstancialmente alejados pero nunca olvidados de ella, o nuevos ajuntados. A todos nos preocupa cómo construir y asegurar el porvenir de este territorio y de sus gentes para beneficio general pensando que se trata, por las características de esta tierra en el mundo ultraurbanizado y mercantilizado de hoy, de un bien precioso de y para todos los españoles y europeos.
Por ello y según nuestro particular carácter, a la vez que vamos edificando y manteniendo lo que nos incumbe directamente, solemos sentir y expresar alternativamente ánimos de entusiasmo y arrebatos de pesimismo.
Desde esta revista, con desigual acierto en la formulación, intentamos animar los corazones y contribuir según nuestras proclamadas inclinaciones estimular el desarrollo social y económico sostenible; preservar nuestro patrimonio histórico y medioambiental; expansión cultural, etc., a la toma de conciencia general de lo que aquí se está jugando: la salvaguarda de un territorio magnífico, de unas gentes dignas del mayor aprecio, de un refugio sosegador para citadinos, y más. En sus anteriores ediciones se han manifestado opiniones diversas que, más allá de su aspecto alguna vez polémico, reflejan idéntico interés por "la cosa pública". La democracia también es esto: decir y contrastar opiniones e intereses, para caminar, juntos. Puesto que hay días y lugares para todo, hoy queremos expresar nuestra positiva valoración de hechos y actitudes que en tiempo reciente se han manifestado a pesar de la desaventajada situación de Villarluengo y Montoro- de igual manera que otros pueblos de la comarca- en cuanto al servicio de sus demandas y derechos por las diferentes instituciones gubernamentales. Subrayemos entre sus causas el minusválido peso electoral del municipio...Vaya por sabido y comprobado que la última y actual corporaciones municipales cubren todo ello con su arte y parte.
Empezando con lo más sobresaliente comprobamos que el Ayuntamiento ha logrado traer el agua corriente a las casas delrenaciente Montoro, habilitar su alcantarillado y conseguir el servicio de corriente eléctrica, esto último tras abundante diplomacia. Ahora se lleva el compromiso de pavimentar las calles de la población. La emergencia de la dinámica "Asociación para el desarrollo de Montoro" con su entusiasmo y responsabilización exigente ha suscitado un forcejeo estimulante con el Ayuntamiento con resultados altamente beneficiosos. Adscribimos al beneficio moral de dicha Asociación la traída del teléfono al lugar, la restauración del horno tradicional, su influjo cultural y festivo y, guapo galardón con hondo sentido, el empadronamiento de medio docena de vecinos nuevos. Esta tierra tiene sed de compromisos humanos a semejanza de la "Asociación para el desarrollo de Montoro".
También merecen nuestro aplauso la señora Mª Carmen Olague por poner en marcha la acogedora Casa Rural y tantos mañosos montorinos renovando sus casas y embelleciendo el lugar.
En Villarluengo y tras larga espera concluyó la habilitación dela casa Ayuntamiento con su sala de actos, despachos y biblioteca; se ha restaurado la antigua ermita y escuela de niños, probable sede del Centro de Interpretación del Medioambiente; se han renovado varias calles, restaurado con urgencia el histórico Puente la Villa, se trabaja para conseguir el servicio de agua y electricidad en algunas masías, se administra la preservación de la cabra montesa en conformdad con las directrices de la D.G.A. y se plantean otras realizaciones y expectativas.
Particualres se señalan con inciativas de futuro. Alguna familia se ha incorporado al pueblo aportando sus habilidades, su presencia y sus niños en la escuela. Han regresasdo a la torre Monte Santo, José Luis y Laura y dos niñas entusiastas. Otra familia culta y valiente está restaurando con su suma sensibiidad y acierto la masía Casa Castel para uso de Hotel Rural, en un entorno espléndido, y nos traen dos niños...Nos alegrará su exito.
Joaquín de la masía La Torreta en la majestuosa Palomita, ha iniciado con su recua de yeguas una actividad de deporte ecuestre, conduciendo a bienaventurados jinetes de siete a setenta años por venerables senderos y despejadas pistas con paso alegre y seguro: iniciativa acertada y con futuro.
Señalemos la interesante empresa de Santiago, de Las Calzadas, en colaboración con otros ganaderos de la provincia, para valorar y preservar las cualidades de la categoría de oveja ojinegras. La acción comparable de Jesús, y Casa Juan de Blas y otros ganaderos para aclimatar en esta zona cierta especie de res vacuna; de Felipe de Casa Baltasar, criando sus reses bravas en estos campos y participando en ferias de lugares lejanos, etc.
También aprovechamos del embellecimiento del pueblo gracias a los albañiles de aquí y de la prestación cultural que se ofrece, en franca mejoría, ¿gracias a la nueva junta femenina de nuestra Asociación?
Todo esto refleja innegablemente interés y resuloción para hacer, crear, adelantar. Apostemos en que este impulso crecerá los años próximos con nuevas y mayores iniciativas. Mencionemos la expectativa favorable para este municipio y esta comarca del Parque Cultural del Maestrazgo que deberemos acoger con el mayor interés.
Nos queda poner esperanzas en que todos sintamos el compromiso de fortalecer un ambiente de estímulo y solidaridad, loando los aciertos, informándonos de las dificultades y tropiezos, aportando nuestro apoyo a particlares, Ayuntamiento y asociaciones, actitud sumamente beneficiosa para la eclosión de proyectos creadores de empleo, de vida y de cultura. Nos repetiremos insistiendo en que la preservación de esta tierra para nuestros seguidores nos importa e incumbe a todos. Villarluengo y Montoro y esta comarca no pueden corresponder a la desafortunada definición de "un lugar donde el silencio habla"... Debe y puede ser una tierra de Aragón y de Europa, en este siglo entrante, donde se estudia y se trabaja, se anhela y se disfruta en sintonía con la modernidad, sin ruido estrepitoso ni contaminaciones arbitrarias, en armonía con un entorno preservado, acogedor y humano, tesoro de nuestros sucesores.